Legend of Zelda, se esta volviendo aburrido, mis razones. Un juego mitico, un clasico, , un revolucionario pero que ultimamnete no sabemosq eu le pasas, no deciden un patron un estilo, y solo se dedican a eplotar al maximo.
Empecemos siendo objetivos. Qué puedo decir...el 90% de los
trailers mostrados hasta ahora, son bastante mediocres. Como bien se
dice por ahí, a este título le falta epicidad, se le ve muy sencillo
(incluso soso) y algunos movimientos se presentan bastantes toscos.
Algunos
critican muy duramente su apartado gráfico (en este caso yo me
posiciono neutral) y otros el control, por el cuál, nos veremos
obligados a utilizar sólo el Wiimote Plus.

Sobre
el control, siéndo totalmente sinceros, me hubiese gustado también
que hubiera sido compatible con el mando clásico o el de Gamecube, pero
bueno para gustos…los colores. El problema viene, cuando parece ser (y
por las impresiones de personas que ya han jugado varias demos) el
control no es nada preciso y se hace incómodo. Hay Nintendo, Nintendo,
si es que deberías pensar más en todos los tipos de jugadores de este
planeta.
La historia – por el contrario - parece que será algo
más madura, pero claro… ¿no sería ya hora de que por fin Link hablase?
Este es un aspecto bastante negativo al que la empresa japonés se niega a
cambiar. Sinceramente, creo, que dándole diálogos a nuestro pequeño
héroe ganaría en carisma y enriquecería la historia
Quería
finalizar diciendo que es verdad que se respira un aire extraño, algo
desinteresado en la expectación de este nuevo Zelda. Me acuerdo que con
los otros Zelda se notaba la excitación en el ambiente, pero con este es
como si faltase algo, como si fuese a ser un juego de paso para la
gente en general...no se lo qué es. Ya no me imagino colas para su
compra…
De todas formas, aún es pronto para juzgar, es cierto que
todos los juegos de la compañía nipona son muy cuidados, y la calidad,
en la mayoría de los casos, suele ser bastante alta. Veremos dentro un
mes y medio, cómo juzgan los medios a la última aventura de Link.
¡Hasta entonces!